VISITA

viernes

Captilism



Haber leído No Logo de Naomi Klein y estar acá, sumida bajo el reinado capitalista se siente como estar en África henchida de diamantes, rodeada de gente a punto de morir de inanición.
Y no por la pena de tener un bienestar que el otro no y ese estilo de cosas. Lo digo por
el horror de caer en que como seres humanos, estamos instituyendo una sociedad consumista. Pero más que eso, perdida. Perdida y estúpida. Tengo razón, o este país reune cráneos oropeles a cantidades.

Y podría mandarme grandes diatribas sobre este tipo de Estado desde el comunismo. De hecho ya saben que es mi primera herramienta para el análisis ante todo. Pero este no es un post furioso-protestante.

Dí de bruces con la pesadilla cotidiana de un lugar sumido en el caos capitalista. Y alguien como yo no puede sentir menos que asco. Y ahí mismo aparece esta ambivalencia gigante en mí. Es una lástima que mi sueño es dedicarme a un sector del arte que solamente una sociedad como ésta podría permitirme.
(La puta madre del desgobierno de mis ideas)

Sé que sueno como una pajuerana. ¿Vieron esos que llegan del campo a la ciudad y no conocen las costumbres? Bueno, así. Pero la verdad que no me es ignoto, de hecho es la tercera vez que vengo. Calculo que no soy la misma desde la última vez ni la anterior. Calculo que cada vez lo soporto menos.

Hoy recorrimos gran parte del centro y me acorde de Pretty Woman. La única parte en la que Julia Roberts se siente felizmente inserta en el mercado, es cuando nos la muestran más “bonita”.
Y bueno, esos son los ideales que tenemos incorporados.